Quizás lo que les cuente para algunas suene anticuado, fuera de lo normal, en fin… Nosotros nos casamos por Iglesia y créanme para mí es la parte más linda del casamiento, por todo lo que significa y para mí, para nosotros:
Un compromiso de por vida,
Acompañarnos y aconsejarnos,
Ser pacientes y crecer juntos,
Ser quienes el día de mañana podamos concebir una nueva vida,
Acompañar a nuestros hijos (más de uno y los que el presupuesto aguante! Jaja mas o menos) en su vida,
Aprender del mal humor del otro,
Saber que las discusiones estaran siempre presente pero hay cosas peores…
Quizás es ver al matrimonio mas allá de estar todooooos los días con la misma persona, lavar, planchar, pagar, el mal humor, las peleas, el no poder verse linda todos los días… sino también fortalecernos mutuamente, amarnos tal cual somos, saber que hay días que nos vamos a soportar mutuamente… =)
En fin, puede que compartan o no mi pensamiento pero el punto es que ayer estuvimos junto al sacerdote que nos casará y no me esperaba que un momento nos diga “bueno, vamos y ensayemos”. Como dijo mi novio, algo de lógica tiene, el día de nuestro casamiento vamos a estar nerviosos.
Ahí estábamos, frente a frente, diciendo que nos aceptábamos mutuamente como marido y mujer, que prometíamos acompañarnos en la prosperidad como en la adversidad, en la salud como en la enfermedad, y era un ensayo! Pero a mí se me llenaban los ojos de lágrimas… el corazón se me apretaba y él, estaba tan o mas nervioso como yo… ahí estábamos frente a frente representando lo que en 9 días va a ser el día mas importante de nuestras vidas… uds? se acuerdan? Qué sintieron?
Me muero de los nervios, de no poder hablar mientras lloro, o que directamente no me salga una lágrima, o de reirme… últimamente como a los chicos me da por reir cuando estoy nerviosa…
Mery

Buenas buenas! Qué tal sus findes? El mío arrancó con mudanza…. Sí sí aún faltan 24 días para el civil, 25 para la Iglesia…. Y yo ya empecé la mudanza….
La semana pasada, entre esas cosas que tenía agendadas (me volví loca, más aún de las agendas) fui a ver a mi modista/diseñadora, no sé si la conocen Martha Uballes… elegirla no fue tan fácil como elegir el vestido.
Vamos por parte…. A mi novio, una vez que me propuso que nos casemos le pedí que su primer regalo fuera una revista para novias, la cuál aún sigo esperando…
Yo tenía que hacerme una pequeña intervención en la rodilla y dije este es el momento justo! En la sala de espera mientras aguardaba que me atiendan para que me vayan dando turnos para pre quirúrgjcos y demás me compré yo solita mi primera revista… nada de lo que ví me convenció… Mi mamá, pobre santa mujer! Me regaló otra y nada… y una tarde me llama desesperada mi abuela y me dice “Marita… te estuve buscando y es que el diariero de casa me separó una revista y te la quería alcanzar” … Con mucho agradecimiento le debo haber dicho que no se preocupe que pasaba a la noche…
Llegué a su casa y sobre la mesa estaba la revista, uds que se casaron o las que están a punto como yo, la revista es de las que salen 2 veces al año y que tiene más de 500 páginas (perdón si exagero) pero cuando lo ví le dije “abue!!! Con eso te querías ir caminando hasta casa!!!!??” pobre santa!!
El relato tiene eso de lo que me viene pasando en casi todo en mi vida… costó y costó, tuvo su parte anecdótica y llegó! Allí estaba era ese.. no había duda que ese era el modelo con el que me sentía “tal para cuál”, ni muy muy ni tan tan… nada demasiado y nada muy poco, era ese!!! Y estaba en la revista que mi pobre abuela pretendía cargar en 9 cuadras!!!
Uno dice, listo tengo el vestido… el tema es encontrar quién entienda las modificaciones (mínimas que uno quiera hacerle). Así fue como mis amigas me refirieron algunas personas que realmente, créanme realmente, saben lo que hacen y lo hacen de corazón, pero al final tenía que decidirme y estaba entre dos y ahí llegó mi mamá… hija de modista y sastre…. (en ese momento dije “me va a criticar todo”). Fuimos a ver a la modista de dos de mis amigas, que tiene unos trabajos que son un sueño!!! Pero casi todo lo hace ella sola a reeeeeeee pulmón y la fuimos a ver a Marthita y mamá quedó chocha…
LO IDEAL ES QUE SON UN EQUIPO trabajando, que si una se enferma o pasa algo siempre hay alguien mas para darle una mano (El vestido de mi mamá lo estaba haciendo una tía –también modista y se enfermó, pero gracias a Dios había más modistas en la familia!!) Mi mamá quería estar tranquila, que yo esté en buenas manos, el día mas importante de mi vida y cuando conversaban ya había química entre ellas y me sentí muy cómoda.
Como les conté la semana pasada me probé el vestido… e iban cortando parte sobre mí, ya me parecía a una princesita, o una muñequita y decía “de dónde salió??” yo que por lo general estoy con ropa cómoda, ligera… y ese vestido!!! Ahhh si pudieran verlo!!! ¿Ustedes ya se probaron el vestido? ¿Se acuerdan de ese día, cómo se sintieron?
Me extralimité escribiendo no? Es que créanme hay cosas que merecen ser contadas!! Y ahora… tengo que decidir el del civil! Deseen suerte!!! Hasta el viernes!!! Y buen comienzo de semana!

Buenas! soy Mery, antes que todo MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!!! Hoy me toca continuar con las historias que acompañan en estos caminos de nuestras vidas… y es que, creanme, en estos meses preparandome leía cada historia y era: bueno, ánimo! esto se puede!
Releía a Karina, despidiéndose…. y algo me apretaba el corazón… y es que estoy a 5 semanas de dejar de ser la novia de…. para ser la señora de… y Dios quiera el día de mañana (unos añitos…), también mamá como ella…
Esta es mi historia, con mi novio nos conocimos a fines del 2000, pero no fue hasta fines de 2001 que cruzamos palabras y es que al principio no lo soportaba, no lo toleraba… no lo podía ni ver! pero así y todo en el 2002 nos pusimos de novios… entre idas y vueltas estuvimos juntos hasta el 2006. THE END… no…. TO BE CONTINUED…
¿Cómo son las vueltas de la vida? En abril del año pasado volví de un año de vida afuera…, llegué para el casamiento de una amiga (amiga mía, ella y él, amigo de él…) y nos vimos.
Yo no estaba sola, obviamente, pero a él no le importó, estaba decidido… y yo digo que no hay peor cosa que hombre decidido, y acá estamos… como les decía a casi un mes del GRAN DÍA!!!!
¿Y uds?¿ se acuerdan cómo comenzó su historia? se hacen tiempo para recordar qué es lo que los impulsó a decir “yo de vos no me separo más!”?!

SI, ya se. ¡Qué tema! ¿No? Pero bueno, sentía que daba para que hablemos de qué nos pasa a cada una con el combo que cada parte de la pareja trajo a la mesa de la convivencia.
Imagino que hay tantas realidades como parejas hay, y si bien hay términos que históricamente traen mala prensa, como suegra/suegro, cuñada/cuñado, no significan que estén condenados a ser siempre los malos de la película. Además si a eso sumamos las familias ensambladas, también existen ex-esposas y ex- esposos, hijos en común, hermanos que comparten o a papá o a mamá.
Y aunque muchos digan “yo me casé con vos, no con tu familia”, si realmente lo pueden llevar a la práctica, bien por ellos.
Por el contrario yo siento que las familias de origen influyen en la familia que formamos, por identificación cuando repetimos o recreamos lo que vivíamos en nuestras casas, por oposición cuando ni locos queremos lo que vivíamos en nuestras casas, una combinación de ambas situaciones, etc.
Y también siento que, como todo en la vida, la solución es buscar un justo equilibrio, formar una familia en donde el amor de todos sume y sea posible, que si hay que poner límites a los que son invasivos sea con sincera ternura, que si algún familiar propio o de los que trajo Él nos complica busquemos la forma de una sana convivencia.
Y por supuesto disfrutar y dar gracias a la vida por los que son buena onda, cariñosos, demostrativos, por los que nos traen mas alegría a casa y los que nos pueden escuchar aunque hace pocos años que forman parte de nuestros afectos.
A mi me pasa un poco de todos los casos que les compartí, y ustedes, ¿cómo se llevan con la familia?

¡¡¡Hola chicas!!!
Digan la verdad: ¡que terrible este frío! Dan ganas de quedarse en casa, disfrutando de nuestros Él y el calorcito de hogar, ¿no?
Pero desafiando el termómetro, y el viento, marchamos para el cine, cosa que si bien nos gusta, últimamente no hacíamos mucho y me hago cargo: es por mi “fiaca”, escudada en mi panza le decía: no, amor, mejor nos quedamos en casita!, y él con su característica paciencia, sólo hacía pucherito y a oootro tema.
Valió la pena el esfuerzo, con rito pochoclero de por medio, vimos una peli que yo calificaría de amor con toques –muchos- de humor, pero como esto no se trata de una crítica de cine, les quiero contar que la peli me emocionó hasta que alguna lágrima apareció (si, ya sé, emocionar hasta las lágrimas a una embarazada no es nada difícil).
Me emocionó porque habla de la posibilidad de volver a elegirse todos los días, de que lo mejor que nos puede pasar cada día es volver a enamorarnos de ese ser que elegimos para toda la vida. Sentía que éramos todas las recién casadas las que estábamos en la pantalla, luchando contra los embates de la rutina, defendiendo ideales y disfrutando del beso del verdadero amor.
Ahh y no importa si los protagonistas eran unos ogros verdes y muchos personajes de fantasía, porque me resultó tan romántica como cualquier peli del género.
Además son los personajes que habíamos elegido para nuestra torta de bodas (acá les dejo la foto) porque sentimos que era la síntesis de amarse tal cual cada uno es.
¡Y ustedes digan! ¿Con frío les dan ganitas de ir al cine igual? ¿Comparten el gusto en las pelis? ¿Van a ver películas de las “infantiles”?

Hola madrinitas, ¿cómo empezaron la semana?
Yo no les conté pero cada martes empiezo una nueva semana de embarazo, vamos por la 33, así que ya estamos en la cuenta regresiva, dominando la ansiedad, ¡como cuando era novia!
Una de las características de esta etapa, y no sé porqué, es que una se distrae más fácilmente, me lo anticipó Josefina, la doc, y la experiencia me lo confirmó.
Pero yo aprovecho esos “paseos mentales” para pensar en todas las cosas que ahora uno decide “de a dos” y que van desde la decoración del nidito de amor hasta la forma de ahorrar (cuando se puede), pasando por “¿qué hacemos el finde?” y larga lista de etc.
Muchas veces discrepar o discutir sobre un tema pareciera tener una connotación negativa, pero no está mal intercambiar opiniones, creo que es el único método para tener una relación saludable y sobretodo enriquecerse con la diversidad.
Como por ejemplo “¿qué hacemos cuando alguien quiera fumar en casa? Saludablemente decidimos que nuestra casa sería espacio libre de humo –excepto cuando se me queman las milanesas- La solución fue sencilla, pero hay otros temas que siguen en discusión, entre ellos: las mascotas.
Por ahora sigue en stand by porque la realidad de nuestro departamento, por más terraza amplia que tenga, no admite bichos de ninguna clase. Pero… mas adelante, habrá que ver qué decidimos.
Y a ustedes, ¿les cuesta decidir de a dos? ¿Sobre qué temas les resulta más fácil acordar?

¡Buenas, buenas madrinitas virtuales! ¿Cómo están mis queridas recién casadas?
Hace poquito estuve charlando con una de nosotras, una reciente Sra. De, y compartiendo experiencias me hizo pensar con una frase suya: “Viste que a veces no hay onda” y me quedaron sonando los grillitos en la cabeza.
Estamos enamoradas de nuestros “Él”, de eso no hay duda.
Pero hay días en que diversas causas nos hacen estar “sin onda”, menos conectadas, aún no puedo describirlo. Ojalá ustedes me ayuden.
Puede ser: un cambio de humor, cansancio, desencuentro de horarios, una tensión que arrastramos desde el trabajo, un dolorcito de cabeza, sensibilidades, que se yo! Tantas cosas pueden ser. Y ojo que no es enojo, es como estar funcionando en sintonías diferentes. ¡Y les puede pasar a ellos y a nosotras!
¿Les ha pasado algo parecido? ¿Me cuentan y juntas le tratamos de encontrar la vuelta?
Besos

¡Hola chicas!
Hoy estoy dispuesta a una gran confesión, me hago cargo: Si, soy celosa. Pero como soy más orgullosa que celosa, nunca lo demostraré en público, esto que confieso es solo entre nosotras, ok?
Afortunadamente, para Él y para mi, “S” no genera ningún motivo para mis celos, y para ser justa conmigo les cuento que no soy de las que ven fantasmas por todos lados. Simplemente cuando algunas actitudes de “las amigas” me molesta, en la tranquilidad (e intimidad) de nuestro hogar se las comparto a mi adorado esposo, generalmente usando mi irónico sentido del humor.
¿A ustedes no les pasa que hay mucha “amiga” que se quedó esperando que el anillo fuera para ellas y que con una sonrisita de los más tierna se alegra por vuestro feliz matrimonio pero por dentro una sabe que las carcome un sentimiento poco noble?
Bueno, de esos especímenes tengo un par y aprendí a neutralizar sus efectos negativos, pero me costó aprenderlo, al fin y al cabo mi Él estuvo libre muchos años, el mundo no lo supo aprovechar, ahora me tocó a mi: Tarde piaron golondrinas!
Confiesen ustedes ahora. ¿Son celosas? ¿Hay alguna “amiga” que les haya hecho perder los estribos?
Besos para todas.

Por fin la cuenta regresiva llegó a cero y con fiesta y mucho ruido -¿escucharon las famosas vuvuzelas”? ¿No parecen un enjambre de abejas?- empezó a rodar la pelota.
A las que mucho no les gusta el fútbol, paciencia, es un mes cada cuatro años, y vean el lado positivo: hay casas de ropa y cositas lindas que nos gustan que hacen descuentos en la hora de los partidos de Argentina: ¡Aprovechen!
Les cuento que el sábado me levanté súper temprano, hice las compras, y lo desperté a mi Él con un rico desayuno, palpitando toda la previa.
Durante le partido que nadie pida nada, porque me pongo nerviosa y para liberar tensiones empiezo a tejer, no es que sea una gran artesana pero con el único punto que se hacer le estoy tejiendo una frazadita a Javier León. Algo es algo, hijo, y esta es la mami que te tocó en suerte.
¡Ahh! el grito de gol también libera tensiones, pero lo que más alivia es el pitazo final, prueba superada, y la pregunta de Él: ¿qué hay para comer? Y sorpresa: Milanesas, que para mi orgullo – porque miren que eran bien caseras, eh!- comió con pasión futbolera!
Al final yo también grité ¡Gol de la cocinera! Y por recompensa el resto del sábado dedicado a descansar.
Por fa! Cuenten cómo vivieron este primer partido, y si alguna aprovechó ofertas: ¡Pasen la info!
¡Besos Haditas madrinas!

¿Cómo? ¿No se enteraron? ¡Con tantas cuentas regresivas por ahí que nos recuerdan lo poquito que falta para que empiece el mundial!
Con lo que les conté en el post anterior, que mi Él está enfermucho, suspendimos todas las reuniones, entre ellas las que eran “para ver el mundial juntos”, y da un poquito de tristeza, porque no importa la excusa siempre
es lindo juntarse con amigos, y si el que cocina es otro: mejor.
Así que ahora buscamos un Plan B.
Esperemos que resulte divertido, y en un grupo reducido –sólo nosotros dos y Javier León desde la panza- veremos el primer partido en casa, alentaremos sin esforzar la garganta y sin decir muchas barbaridades.
Les confieso que me pongo menos femenina mirando este tipo de partidos, sin llegar al mal gusto, y sin ofender a nadie, pero se me escapan frases “a quien se la pasaste, no ves que ahí no hay nadie” o mi típica “los de celeste y blanco son los juegan para tu equipo, pelandrún”
Es nuestro primer mundial con “S” así que también tendrá el encanto de lo nuevo.
Cuenten. ¿Cuáles son sus planes para el primer partido? ¿Tienen cábalas? ¿Cómo se ponen ellos y ustedes para los mundiales?
Besos
